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El poder de la visualización


Nuestro cerebro tiene una capacidad muy potente y que apenas usamos de forma consciente: puede crear imágenes y experimentarlas como parte de la realidad.


Tal vez te parezca una chorrada. No lo es.


Cuando visualizas una acción, las zonas de tu cerebro implicadas se activan como si lo estuvieses haciendo en realidad. El cerebro -tu ser entero- no diferencia entre la realidad y la imaginación a nivel inconsciente. Para él todo son imágenes -y las emociones asociadas a ellas-.

Piensa por ejemplo en cómo te asustas cuando sueñas con algo que te da miedo. No es real, pero lo parece, verdad?


Uniendo esto a las técnicas de relajación tenemos una herramienta perfecta para acceder al inconsciente y reprogramar nuestros recuerdos a través de la imaginación.


¿Y por qué narices iba to a querer hacer eso?


Pues porque si tienes un trauma* o herida emocional generada en tu infancia -y creeme que todos tenemos- podemos ir allí, darte lo que necesitabas, generar un significado diferente, y que lo sientas cierto y liberador.




Aviso: voy a simplificar y frivolizar en los siguientes párrafos. Nos ayudará a entender aunque la realidad sea más compleja.


Seguro que has oido alguna vez que somos las historias que nos contamos.


Imagina que llevas toda la vida contándote y escuchando que tu padre pasaba de ti y prefería trabajar sin parar y luego salir con sus amigos de farra.

En tu presente sientes mucha dependencia emocional de tu pareja, te sobreimplicas en tus relaciones, tu nivel de autocrítica está por las nubes y no te valoras.


A través de la visualización terapéutica podemos ir a ese pasado en el que se generó la herida, darte un abrazo y cariño, hacer que tu madre le cante las cuarenta a tu padre,... Suavizar la herida para que deje de doler.


Podemos hacer todo lo que necesites a nivel inconsciente para desbloquear ese trauma. Sucede en tu imaginación, pero lo vas a sentir en tu realidad.


Si. Pero mi padre pasaba de mi y eso no va a cambiar.

Ya. Pero tu valía no depende de lo capullo que fuese tu padre. Y podemos cambiar cómo sientes ese pasado y cómo te cuentas la historia.


Mientras te sigas sintiendo abandonada por tu padre va a doler. Replicarás ese patrón en tus relaciones más estrechas (dependencia emociona, complacencia en exceso, desvalorización, llamadas de atención desdesperadas, abandono de tus necesidades...). Y te costará manifestar cosas a otro nivel: no te sientes una persona valiosa y merecedora.


Este ejemplo es muy simple. En sesión las historias tienen mucha más sutileza y detalles. Pero al final llegamos al mismo punto: queremos sanar la herida para que te sientas valiosa y merecedora de aquello que deseas desde tu esencia.


Vale! Y cómo lo hacemos?

A través de la visualización terapéutica te llevo a esos momentos y te guío para darles otro significado -reprogramar- y suavizar la herida. Tu tienes que confiar y dejarte llevar.


Diseño y grabo cada audio de visualización para atender a tu bloqueo concreto. Todo muy artesanal y personalizado.

Aunque en mi mente estoy dibujando un proceso igual de efectivo pero más genérico -los traumas de la infancia se repiten, nuestras necesidades como humanos son las mismas-.



* Algunas aclaraciones sobre el concepto de trauma que considero muy importantes para entender.


Un trauma no se genera por lo que nos sucede sino por nuestra capacidad para gestionar aquello que nos sucede. Es por esto que cualquier hecho que nos resulte desbordante a nivel emocional generando estrés provocará una herida o trauma. No todos tenemos la misma capacidad de resiliencia o adaptación.


Los traumas son más susceptibles de generarse en la primera infancia por nuestra capacidad limitada a la hora de gestionar lo que nos sucede.


Una sola exposición a una situación que sentimos desbordante puede ser suficiente para generar trauma. Dependerá del grado en que nos sintamos sobrepasados por la situación.


La herida va agrandando su huella al repetirse esta sensación de desbordamiento emocional y estrés. Puede ser porque se repita la misma situación o por situaciones que nos conecten con esa herida.


Podemos sanar el trauma/herida haciéndola consciente y reprogramando su origen.